MADRID, España.- Los problemas no parecen terminar para Dominique Strauss Kahn. En las últimas horas se supo que el ahora ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) habría intentado seducir a otras dos empleadas del Hotel Sofitel de New York, antes de la supuesta agresión sexual por la que se encuentra con arresto domiciliario.
El economista francés, empedernido con las mujeres, habría invitado una copa de champán a la recepcionista que lo acompañó hasta la habitación del lujoso edificio ubicado en Manhattan. Aunque no pudo cumplir su cometido, algunas fuentes señalaron a la CNN que eso no lo detuvo y, por teléfono, intentó seducir a otra de las mujeres de la recepción.
Por el momento, el hombre que pretendía candidatearse como presidente de Francia se encuentra detenido en un departamento alquilado por Anne Sinclair, su tercera esposa, luego de ser rechazados por el Bristol Plaza, un edificio que no quiso a un acusado por delitos sexuales. La vigilancia, a cargo de una empresa privada y costeada por el propio Strauss Kahn, debe controlarlo las 24 horas y sólo tiene permitido abandonar su domicilio para ir a tribunales. (Especial)